Ducati ha culminado con éxito la primera edición del Sea to Sea Marruecos, una experiencia exclusiva que ha llevado a diez participantes a recorrer más de 1.700 kilómetros a través de los paisajes más espectaculares del norte de África. La travesía, que combinó emoción, lujo y cultura, reafirma el compromiso de la marca con la creación de vivencias únicas que van más allá de la conducción.
La ruta, que tuvo como punto de partida y llegada la ciudad de Marrakech, incluyó enclaves emblemáticos como la Kasbah de Ait Ben Haddou, las Gargantas del Todra, el oasis de Skoura y las dunas de Merzouga, donde los motoristas disfrutaron de una noche mágica bajo las estrellas en el exclusivo Starry Luxury Camp. El itinerario también incorporó un exigente tramo off-road entre Tinghir y Merzouga, utilizado recientemente en la etapa final del Rally de Marruecos.
Durante el recorrido, los participantes pilotaron las DesertX, Multistrada V4 y V2, modelos que demostraron un rendimiento sobresaliente tanto en carretera como en terrenos complicados, combinando potencia, tecnología y confort. Cada jornada estuvo marcada por el equilibrio entre la adrenalina de la aventura y el descanso de calidad, con alojamientos de primer nivel, gastronomía marroquí seleccionada y experiencias como cenas bajo las estrellas o baños en hammam tradicionales.
El cruce del puerto de montaña Tizi n’Tichka, a 2.260 metros de altitud, y la inmersión en la legendaria Ruta de las Mil Kasbahs fueron otros de los momentos más celebrados por los viajeros. Todo ello bajo la coordinación de un equipo profesional de guías, asistencia técnica y logística, asegurando una experiencia personalizada, segura y cuidada al detalle.
Con esta iniciativa, Ducati refuerza su apuesta por las experiencias premium, dirigidas a los Ducatisti que buscan nuevas formas de explorar el mundo, uniendo aventura, estilo y autenticidad. El Sea to Sea Marruecos se consolida así como una propuesta de referencia dentro de las actividades de la marca italiana, ofreciendo una forma diferente de vivir la moto: con espíritu de exploración y una identidad inconfundible.

